"Yo quiero que me digan si el amor como los pájaros se van a morir al cielo" Francisco Bendezú
jueves
lunes
Andanzas de los hijos pájaros #1
Amor de nerd
Confabularía con cada célula de su cuerpo de forma tal que ninguna catástrofe molecular, ninguna ley de la física o de la química, ninguna aspiración biológica, pudiera detener la intensa conexión que los uniría.
Se introduciría como un espía por los poros de su piel (¡piel milagrosa!, ¡piel de estrellas!) y caería en su torrente sanguíneo, (¡torrente sinuoso, voluptuoso, violento!) contra el cual libraría cruentas batallas, nadando contra su impetuosa corriente. Pero, tras ardua labor, alcanzaría su objetivo primigenio: el corazón (¡músculo rey, impulso de vida!). Frente a él se arrodillaría, le pediría, cabeza gacha, la ayuda fundamental que necesitaba para reparar el vacío que le estaba carcomiendo el estómago. ¡No sería fácil tarea! Se sentiría altaneramente observado, analizado, los pelos de la nuca se encogerían de los nervios, pero, tras detener su respiración del suspenso, volvería a respirar, eufórico, al sentir la clara, firme y aprobativa resolución del corazón.
¡Entonces, ya nada podría detenerle! Cabalgaría el brioso caballo que conformarían los glóbulos rojos enloquecidos por el firme y rápido latir de su corazón, y accionaría cada vello de su piel, que se erizarían, como si una fresca y misteriosa brisa los hubiese acariciado repentinamente. Soltaría mariposas en su estómago, que revolotearían, centelleantes, en colores de toda la escala cromática.
Flaquearían sus rodillas, sus piernas: ¡creería desfallecer presa de ese torbellino de hormonas que él habría soltado cual enjambre de abejas rugientes!
Y, al escalar su columna, vértebra por vértebra, y arribar al cerebro, (¡misterioso lugar, insigne órgano!) descubriría como, finalmente, tras esa confabulación secreta, ese plan maestre astutamente llevado a cabo, todas las neuronas, en todos los nervios de su cuerpo, estallaban en cada impulso eléctrico, inspiradas únicamente en la visión que en ese momento sus globos oculares enviaban a su cerebro, visión que la paralizaba, la ponía en estado de ebullición y la enviaba como un torpedo al espacio, visión en la que él ya no era más una parte mimetizada del paisaje de la biblioteca, que la espiaba tímidamente escondido tras los libros.
viernes
Informe
Inventario:
-Milanesas sospechosas (forenses afirman que su real contenido podría ser de mondongo y polenta en vez de las inocentes milanesas de pollo que pretendian ser).
-Una cama frente a una ventana que traia continuamente brisa del mar.
-Un fasito brasilero en la ruta.
-El malcriamiento con abuelos es la mejor cura al cansancio del mochilero frustrado.
-Lecturas muy buenas, linda musica, encantadora compañía y la mejor sonrisa del universo, más blanca gracias al sol y a la calcio de la sal (?)
Conclusiones:
-Los argentinos y los brasileros no te levantan ni por decreto, las camionetas 4x4 y con hermosas cajas vacías atrás sean de donde sean tampoco.
-Trébol de Catillos never more
-Más tostada, más peluda y más alta gracias a la capa de mugre que cubre de forma ya permanente las plantas de mis pies.
-Volver y encontrar que las dos cosas que más deseaba hacer (aparte de estar con mi amada familia, por supuesto) no me es posible realizarlas: tocar la guitarra (se encuentra exiliada en lo de un amigo) y darme una buena ducha en casa (calefón roto por lo que el sistema de baño ha retrocedido 15 siglos: a jarrazo puro, nena)
Pájaro Susuki (back to the nido)
sábado
Why?
¿Porque? ¿Por qué esta relación enfermiza que tenemos vos y yo?
¿No te das cuenta que no tenés chance, pedazo de plomo?
O sea, no tengo intenciones de que ningún espermatozoide ingrese a mi cuerpo
proximamente.
Tenés cero posibilidades.
Y sin embargo, seguís insistiendo.
No te entiendo. Si nuestra relación es así siendo vos parte de la nada,
no quiero imaginarme lo que va a ser cuando existas.
No sé, vas a poder romperme las bolas todo lo que quieras cuando nascas,
¿qué necesidad de hacerlo ahora?
En mis insignes dieciocho años, no hay lugar para vos en mi vida.
Sory.
De momento. Después veremos.
Ta?
(Pendejo de mierda)
Susukibird
(deseando ser pajaro más que nunca)
miércoles
Tristezas del tiempo y del espacio #3
Mauro caminaba con su habitual parsimonia por
los pasillos del liceo; el timbre había sonado hacía
unos cuantos instantes y él volvía a su clase
entre la muchedumbre de estudiantes, con la actitud de quien,
termo bajo el brazo, está dando un paseo por la
Rambla.
Una especie de isla en ese mar de locos atrapados
en el efecto de un botón de acelerar X20 de un control remoto;
una especie de tiempo paralelo, inmune a ese cruel
acelere que terminaría matando a más de un corazón.
Él, en cambio, parecía disfrutar de hasta el monótono
paisaje que ofrecía el techo del liceo, lúgubre sobre las cabezas
y los manchones que zumbaban a su alrededor.
Oyó un grito a su espalda, pero pasó demasiado
r á p i d o
como para darse por
aludido
así que continuó con su andar relax
hasta que llegó a la puerta de su clase,
donde la profesora acababa de entrar,
y
se sentó,
tranquilo,
en el tercer
banco
contra
la
pared,
mirando al pizarrón.
Noelia cruzó el pasillo del liceo el timbre acababa de sonar y ella emprendía su regreso a la clase pero para su desgracia resbaló en la estela de piso recién encerado por las bolas que un muchacho arrastraba al andar y cayó al suelo reventándose el coxis por lo que se paró con dificultad a causa del dolor llegó tarde a clase.
Tiempos
Susukibird
jueves
Aclaración
-Tu amiga...
-Tu compañera...
-¡Mi novia, vieja chota!
(¿Que les pasa con la palabra "novias"? Voy a llamar a la RAE ya mismo)
Susukibird